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EL ERROR….MI OTRA MIRADA


Yo crecí escuchando a mi padre esta frase…….”Las cosas o se hacen bien o no se hacen”

Desde aquí se introdujo en mi mente una de las creencias  más limitantes de mi vida y se instaló en mi interior El MIEDO A COMETER ERRORES…..¿Os suena de algo esta sensación?

Es una semilla que queda sembrada muy dentro y  que hecha raíces y crece y crece a través del tiempo convirtiéndose en esa vocecilla que cuando, por ejemplo, en mi momento presente, yo quiero emprender nuevos proyectos  y necesito para ello arriesgarme y salir de mi zona de confort cada día, se activa y me susurra al oído…. “cuidado Elena, ¿estás segura? ¿sabrás hacerlo? ¿y si no gusta a los demás? ¿qué pensarán? ¿estará bien lo que escribes, será correcto? Mejor quédate donde estabas, es más seguro….

Entonces, cuando ese miedo me atrapa y mi mente se convierte en un torbellino de negatividad, me paro, respiro, lo observo y hablo con esa vocecilla  : «de acuerdo, te escucho, vamos a ver, entonces….¿Qué es eso de hacer las cosas bien?, ¿sólo hay una manera correcta y única para todos por igual de hacer las cosas?, ¿quizás podamos colaborar tú y yo? ¿quizás tú me puedas aportar un poquito de prudencia en mis decisiones y yo pueda mostrarte que no existe eso de «HACERLO BIEN O MAL» tal y como te lo han contado?….vamos a probar!!! toma mi mano y vamos juntas a explorar…

Y ahí, desde el cariño a ese miedo, que no es sino mi pequeña Elena que aún vive dentro de mí asustada porque en algún momento sintió que papá no la quería cuando hacía algo «MAL», me hago su amiga y la abrazo porque al fin y al cabo ¿sabeís lo que es en realidad EL MIEDO?…..FALTA DE AMOR, es ese vacío que se fue gestando dentro de cada uno de nosotros cada vez que sentíamos que esas personas que estaban a nuestro lado y necesitabámos para sobrevivir, no nos querían, no nos ayudaban, no nos acompañaban desde la comprensión y el no juicio.

Ahora desde la comprensión a lo que necesite en mi infancia y no tuve y desde la comprensión a que no me lo dieron porque no podían ni sabían dármelo, hoy, aquí y ahora, me hago responsable de mí, acojo a esa pequeña Elena y me comprometo a ir poco a poco llenando su vacío.

 

Vamos a por ello, cuestionemos el error…..

 

¿Cómo identificar, si aquí y ahora, como ser adulto, aún estás atrapado en ese miedo y te está bloqueando? Te propongo unas preguntas como reflexión:

  • ¿Sientes que estás viviendo tú vida o estás viviendo la vida que otro/s te dicen que es correcto vivir?
  • ¿Tomas decisiones en base a tu experiencia o buscas constantemente experiencias ajenas, algo así como … “tú qué harías si fueses yo”?
  • ¿Informas de tus decisiones a los demás, eligiendo conscientemente a quién y en que momento necesitas transmitirlas? o ¿Buscas permiso y aprobación en algún otro que te diga “si, adelante!” o “no, qué cosas se te ocurren, yo no lo haría….”?

 

Cambiemos de mirada…..

Mi impulso es hablaros de cómo yo intento cada día cambiar el concepto de “error” por otro que me conecta con bienestar y fijaos bien si tengo aún arraigado “el miedo al error”  en mí, que el simple echo de intentar explicarlo con palabras me conecta con pensamientos del tipo “¿sabré transmitir con palabras lo que yo siento? ¿se entenderá? ¿será adecuado lo que escribo….?

Es decir, mi intención más profunda es buena, es compartir algo que a mí me ha servido para sentirme mejor y sin embargo a la par que me surge este impulso vivo en mí, surgen en mi mente un montón de cuestionamientos que me conducen a experimentar miedo.

Por un lado impulso interno, por otro creencias limitantes……si yo me quedase bloqueada en el miedo (como otras veces he hecho) ¿Creéis que me atrevería a seguir escribiendo…? Y esto no significa para nada que el miedo no siga acompañándome porque sí que lo hace.

 

Quedaros con esta idea porque en mis escritos haré alusión en más de una ocasión a estos dos factores, el impulso interno (Innato, es mío, SOY YO) y la creencia limitante (Externa, no es mío, NO SOY YO).

 

Así que nada, me tomo este escrito como una oportunidad más para avanzar en mi camino y atreverme a arriesgar…….

 

¿Quién ha sido en vuestra vida esa otra/s persona que se ha posicionado por encima de vosotros y os ha dicho “lo que es correcto y lo que no” “Lo que hay que hacer, cómo y cuándo”…..? (en mi vida por ejemplo fueron mis padres, profesores, la iglesia y la moral cristiana, las normas sociales establecidas y no cuestionadas……)

Pensad en vuestra infancia, ahí está el origen…….¿Qué sucedía si no hacíais las cosas tal y como esas personas os dictaban? ¿Cuál era la consecuencia de esos “errores”? castigos físicos y/o verbales, humillaciones, malas caras, gestos de desaprobación, desprecio, juicio, soledad…..RETIRADA DE AMOR.

¿Os acompañaron en vuestra infancia y adolescencia con el propósito de que  sacaseis lo mejor de vosotros mismos ? ¿Confiaron en vosotros, en vuestro sentir, os escucharon, podíais elegir? O tal vez ¿Dirigieron vuestros pasos?

 

Pues bien, en mi experiencia vital, el miedo a cometer esos actos que otro/s denominaban “errores” se instaló de tal forma en mi interior que me disfracé de un personaje auto-exigente al máximo, perfeccionista, crítico conmigo y con los demás, esperando en todo momento la aprobación externa, que alguien me dijese si lo que yo hacía estaba bien o mal, lo que era correcto o incorrecto a los ojos de los demás.…… se instalaron en mí la ansiedad, la tensión, la rigidez, la falta de espontaneidad…….mi propia sabiduría interna, mi capacidad de crítica, mi capacidad de discernimiento  y elección quedaron anestesiadas, relegadas a un segundo plano…….me enseñaron que era mejor para mí  ocultarme, esconderme tras todo eso que se supone estaba “bien y mal”,  me enseñaron que lo correcto era olvidarme de mí  misma, que mis señales internas, las que me indicaban mi camino, estaban equivocadas, los demás sabían mejor que yo lo que me convenía, yo no tenía ni idea……..ME ENSEÑARON QUE SER YO ERA UN ERROR……

 

¿Y qué hago yo ahora con esto?

 

Desde hace un tiempo me cuestiono cada día esos conceptos-ideas-pensamientos-creencias…. a través de los cuales lo que experimento son sensaciones desagradables, de malestar, todos esos pensamientos que se cruzan en mi mente y que me conducen a experimentar  enfado, frustración, tristeza……

¿Sabéis que es lo primero que fui descubriendo? que ninguno es mío, ninguno de esos pensamientos nacieron ni conmigo ni de mí, son conceptos adquiridos, que entraron en mi mente desde fuera………yo no nací con un sistema de pensamientos que limitase mi felicidad…….YO NO SOY ESOS PENSAMIENTOS y ahora es el momento de sustituirlos por mi verdad, es el momento de renacer de nuevo, de ser yo con un nuevo sistema de pensamientos, el que yo elija, el que yo decida libremente tener, el que nace desde lo que mi interior me muestra, porque el camino de cada uno nace de dentro, nadie nos lo puede dibujar, nos pueden acompañar a descubrirlo, pero respetando el recorrido que cada uno elijamos andar.

Ahora, en nuestra etapa adulta, podemos responsabilizarnos y hacernos cargo de ese sistema de pensamiento adquirido que no nos sirve y trabajar para cambiarlo. Porque no se trata de buscar “culpables” ni mucho menos, todas esas personas que nos acompañaron y transmitieron ese sistema, lo hicieron desde su anestesia propia, desde su letargo, estaban más dormidos a su propia verdad de lo que nosotros estamos hoy a la nuestra.

 

Y en realidad eso es lo que pretendo con estos escritos que comparto, contaros mi experiencia, contaros cómo yo llegué a un punto en el que decidí que nadie más que yo misma podía hacerme cargo de mi vida, de mi camino, de rehacer las piezas de mi puzzle,  desde la aceptación y el agradecimiento a todo lo vivido hasta ahora.

 

¿Y cómo lo hago yo?

 

Experimentando y sustituyendo esos conceptos aprendidos por otros que de inmediato generan en mi interior sensaciones contrarias a las mencionadas anteriormente, me conectan con alegría, con calma, con energía, con ilusión, con pasión, con fuerza y con ganas de vivir.

¿Así de fácil? Pues sí, así de fácil y de difícil a la vez porque esos conceptos están tan arraigados que requiere de compromiso real con uno mismo trabajar para sustituirlos, requiere de honestidad, atrevimiento, de aceptar los riesgos que conlleva el cambio.

Yo he intentado luchar contra ellos, contra esos pensamientos que me generan tanto malestar y en mi caso de este modo no había nada que hacer, la lucha los refuerza. No los podemos borrar de nuestro disco duro mental pero…….si que podemos cambiarlos, podemos generar nuevos conceptos que poco a poco vayan ganando lugar en nuestra mente.

Una sabia mujer con la que tengo el privilegio de compartir reflexiones como esta y otras muchas, mencionó en una ocasión un ejemplo al que recurro muchas veces porque me ayuda a ver esto claro y es el siguiente:

“Imagínate un vaso de agua limpia en el que se derrama una gota de tinta. ¿Cómo aclararías de nuevo el agua sin tirarla? Pues echando más agua clara al vaso hasta que la gota de tinta haya desaparecido”

Pues con nuestra mente es algo así, introduciendo poco a poco nuevos conceptos conseguiremos limpiarla de tinta.

 

Bien, después de estas aclaraciones, volvamos de nuevo al concepto que hoy me ocupa ¿Qué es en realidad un error, un fallo, una equivocación….?

 

Vamos a probar una cosa……cambia la palabra error por EXPERIENCIA y cada una de esas cosas que te han dicho que “están mal” “eso no se hace” “has cometido un error”…….transfórmalas simplemente en EXPERIENCIAS, EXPERIMENTOS, JUEGOS que conllevan un resultado y ese resultado simplemente es una sensación interna que te sirve de guía, que te habla desde dentro para que pruebes de nuevo y descubras hacía dónde dirigir tus pasos.  Ese resultado puede traducirse simplemente en sensaciones agradables o desagradables, de bienestar o de malestar, ya está, sin juicio sobre ellas.

Imaginaos un niño aprendiendo a andar, da un pasito, se desequilibra, se cae, se levanta de nuevo, lo intenta otra vez…. Y así una y otra vez hasta que lo consigue….¿Se os ocurriría cada vez que se cae decirle “MUY MAL, LO HACES FATAL, ASÍ NO SE HACE, NO SABES ANDAR!!!!” ¿no verdad? Y entonces porque con muchas otras cosas, el resto de nuestra vida nos empeñamos en eso? En decirle a los demás y a nosotros mismos lo que está bien o mal o cómo se hacen las cosas? Unos niños llegarán a andar primero gateando y otros no, unos lo harán primero apoyando un pie y otros el contrario, unos lo harán en 2 días y otros en 10…….¿qué más da? ¿Conocéis algún niño que no haya aprendido a andar? (que no tenga ningún impedimento para ello claro está)

El niño experimenta para poder aprender a andar, se arriesga, juega, prueba una y otra vez, se escucha, escucha su cuerpo, está atento a cómo hacerlo. ¿Creéis que cuando se cae al suelo no siente malestar? Claro!!! Y ¿cuándo consigue por fin andar? ¿qué creéis que siente? Yo me atrevo a decir que FELICIDAD, ALEGRÍA, JÚBILO….

Lo que nos han dicho que son “errores” para mí, son EXPERIENCIAS y cuando yo me atrevo a vivirlas y me atrevo a observar qué siento, ¿bienestar o malestar?, desde ahí, me voy encontrando, desde ahí me descubro de nuevo, encuentro mi camino de nuevo.

¿Cómo sabré si me gusta la comida mexicana si no me animo a probarla porque alguien me ha dicho que me sentará fatal? Si hago mío el pensamiento del otro sin cuestionarlo y no lo experimento por mí misma no lo sabré, quizás me siente fatal o sea la comida más sabrosa del mundo para mí? Y si me sienta fatal? Qué pasa? Que el otro sabe más que yo??? No, simplemente que el otro y yo tenemos eso en común.

¿Cómo voy a salir de mi confusión interna si no me atrevo a experimentar (lo que otros llamarían cometer errores)?

 

NO HAY NADA EQUIVOCADO EN LA VIDA, CADA EXPERIENCIA TIENE UN ¿PARA QUÉ? Y para mí es el de encontrarme a mí misma, saber quién soy en realidad, recordar lo que en realidad significa vivir y ponerlo en práctica.

En base al concepto de error que yo aprendí lo que me estaba negando a mí misma e intentando negar a los que  me rodean ¿sabéis que es? ME ESTABA NEGANDO A VIVIR.

De acuerdo que a veces la experiencia os va a resultar incómoda, va a suponer que salgáis de “lo conocido” “de vuestra zona de confort” y el resultado os puede conducir a la caída como al niño cuando aprende a andar pero ¿podría ser de otro modo? ¿sabríamos lo que es luz sin conocer la oscuridad? Yo de momento no.

 

Animaos a experimentar, a jugar, porque el error no es nada más que eso, un juego, un experimento, cambia el concepto en tu mente y quédate ahí, ¿qué sientes cuando cambias la palabra error por experimento, por experiencia, sin juicio, sin crítica, sin valoración externa?

 

 

ERROR= EXPERIENCIA CON RESULTADO DE…..BIENESTAR O MALESTAR

¿Cómo elijo sentirme? ¿Qué elijo después de experimentar? ¿Por dónde siguen mis pasos?

 

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3 comentarios en “EL ERROR….MI OTRA MIRADA”

  1. Me encanta aviar error por «experiencias» y aplicarlo a mis clases, decirles a mis alumnos, muy bien , pasito a pasito, una experiencia más. ¿Y si además trabajamos en círculo, apoyándonos aprendiendo unos de otros?, ¿Y si los alumnos ya no ven errores ni en ellos ni en sus compañeros sino formas de hacerlo mejor? Menuda Revolución!!

    1. miotramirada

      Carmen qué ilusión tu comentario y saber que has leido mi artículo. Yo así lo veo, si cambiamos la percepción, cambia la sensación y la experiencia. Un error no es más que eso, una experiencia para revisar, cuestionar y reconducir, nada más, es parte del proceso de evolución y es necesario, no es algo a TEMER Y TRATAR DE EVITAR.
      Quien no arriesga y se atreve a errar, no avanza, el miedo le bloquea su camino y desde fuera, puede parecer que «nunca se equivoca», lo podemos confundir con «la perfección» cuando en realidad puede ser alguién encarcelado y encadenado en sus miedos.
      Es crucial cambiar la mirada a nivel global y ya fundamental en el ámbito educativo.
      Gracias por tus palabras Carmen!!!

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